El ritmo siempre ha formado parte del arte
Mucho antes de que existieran los acrílicos, los artistas ya plasmaban el movimiento y la música en forma visual. Las líneas repetidas, los colores cambiantes y las marcas superpuestas dotaban a las pinturas de una cualidad que las alejaba de la imagen estática y las acercaba a algo que se desarrolla en el tiempo.
Los medios al agua siempre se han adaptado bien a este tipo de trabajo. La tinta captura la velocidad y el gesto. La acuarela crea transiciones suaves y en capas. El gouache crea ritmo a través de formas planas y contrastes marcados. El acrílico reúne todas estas cualidades en un solo medio.
